El tópico popular dice que todo vuelve. Al amanecer de esta segunda década del siglo XXI, mira por donde, vuelve con más fuerza que nunca la demanda de productos locales. Cuando más parecía que la globalización de los mercados debía conllevar el fin de los pequeños productores, ha puesto en marcha un movimiento de recuperación de alcance imprevisible. Cuesta creer pero es cierto. Ya sea en Estados Unidos, los Países Escandinavos, en Italia, en Francia o Cataluña mismo, florecen las iniciativas que ponen en valor las variedades de hortalizas y las razas de animales autóctonos, la leche, quesos, embutidos y pan elaborados siguiendo procesos artesanales y recuperando recetas tradicionales. La aparición con fuerza de un nuevo perfil de consumidor responsable y comprometido que pide y compra productos con la garantía de la proximidad, cierra el círculo.

Osona, en este contexto, vuelve a estar al frente. Tal y como había sucedido con Osona Cuina, liderando el movimiento de los cocineros de la tierra, hace más de doce años, Osona Terra representa un paso adelante y un modelo a seguir.

Con el apoyo del Consejo Comarcal de Osona, un grupo de campesinos, artesanos y gente de diversos oficios de boca, decidió asociarse en el año 2010 con el objetivo de crear una marca de calidad de los pequeños grandes productos de la comarca de Osona.

Ganaderos de carne y de leche, queseros, charcuteros y longanizeros, panaderos, cerveceros y ratafiairos ponen en común lo mejor que tiene cada casa para promocionar Osona en el exterior y fortalecer la imagen de tierra de gastronomía de la cual goza la comarca.

Osona Terra ya camina sola. Es una asociación abierta a todos aquellos productores de la comarca que comparten amor por la tierra y pasión por los buenos productos. Que luchan por la excelencia, ofreciendo la autenticidad. Que son capaces de compartir rasgos comunes, convirtiéndolos en valores de singularidad. Que por muchos años podamos hacer semejantes obras.

Pep Palau